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Entre las cuestiones mucho más usuales que se podía hallar en los correos de Marvelmania era la oportunidad de que Forum pudiese recobrar una compilación o una aventura. En el momento en que el sello de Mundo DeAgostini comenzó a divulgar el material editado en la casa de las ideas, no tiene la integridad de los derechos. Series simbólicas como la interpretada por la Patrulla-X tardarían todavía ciertos años en incorporarse al redil y entre la desaparición de Vértice y la consolidación de la división «planetaria» de cómics, hubo múltiples años de confusión. Individuos como Spider-Man, los 4 Fabulosos o el Increíble Hulk se pasearon por Bruguera y participaron de ediciones precisamente viles, de modo y tal es así que, a lo largo de la primera mitad de los años ochenta del pasado siglo, el rastreo de las ediciones marvelianas en España fue algo difícil. No obstante, la segunda una parte de esta década sería testigo de un desarrollo de consolidación que transformaría Forum, para 1990, en el primordial editor de cómics de Marvel fuera de nuestra compañía estadounidense. En este contexto, la editorial empieza a proponerse la oportunidad de modificar material viejo, puesto que es necesario tomar en consideración que, más allá de que la vivienda de las ideas llevaba que se encuentra en este país desde 1969, el ingreso a estas publicaciones otros tiempos era difícil. . Además de esto, no se debe olvidar que el formato en el que se vieron parte importante de estos tradicionales distaba bastante de parecerse, ahora fuera concisamente, al original. La edición en blanco y negro, la maquetación «creativa» de las viñetas (con usuales modificaciones del tipo «adquiera en Paco») y las traducciones adaptadas (en las que Spider-Man conocía a Carpanta y la Viuda Negra Manolo Santana o Charlie Rexach) son el santurrón y señal de una temporada donde la adaptación del material yanqui se hacía mediante la toma de muchas licencias muy variadas. Habitualmente, la solicitud de restauración del material viejo no era de publicación de la parte nueva sino más bien, además de esto, y afirmaría que, más que nada, poder verlo en una edición que fuera mucho más leal al punto de inicio. Es verdad que el formato de las gacetas de Forum tenía sus peculiaridades: números de treinta y 2 páginas (para achicar el monumental retardo que padecían ciertas compilaciones, que, en casos extremos, englobaba múltiples años), impresión en las páginas de la cubierta , dimensiones algo mayores, cuidado de fabricantes heredadas de sus precursoras… pero, si es necesario realizar cómputo, estos datos no anulaban dado que eran ediciones mucho más leales y, al final de cuenta, nos encontramos al comienzo de una historia que duraría veintidós años y donde cosas que el día de hoy nos semejan básicas, como la publicación de los destacables cada un año o la salida organizada de las unas partes de una historia, se hacían con mil zapatetas. Habría que aguardar hasta mediados de los años noventa a fin de que todas y cada una de las series marvelianas que se publicaban por Forum estuviesen cronológicamente ordenadas, pero esta es otra historia que, a propósito, asimismo merecería ser contada, puesto que refleja los sacrificios que los que trabajaban en el sello van llevar a cabo a fin de que individuos y compilaciones no abandonasen de manera permanente los quioscos patris, pero ahora estoy yéndome por las lomas de Úbeda, de nuevo. La cuestión es que, para el verano de 1988, Forum logró hallar las primordiales header marvelianas y está publicando asimismo los cada un año. Ideas como la de modificar las novelas gráficas -en su formato álbum- o las primordiales series limitadas -con la mítica compilación Plus Superhéroes- se han saldado con un éxito económico dispar, pero van a quedar en la cabeza de la parroquia lectora como símbolo del precaución y cariño con que la editorial transporta el producto a estos distritos. Mientras que, en USA se muestran nuevos formatos de reedición de los tradicionales. Son los Marvel Masterworks, publicaciones de enorme lujo en las que se recobran los primeros números de las compilaciones mucho más populares. Asimismo ve la luz Classic X-Men, una edición nueva de la novedosa y diferente Patrulla-X, con novedosas historias de complemento y Chris Claremont enmendándose la página a sí mismo, para cuadrar retroactivamente algunas ideas que está sacando a pasear a la serie mutante primordial. En los lejanos y ahora olvidados tiempos preinterneters las novedades llegan después, pero llegan ahora los correos de las distintas compilaciones, el Doctor Átomos, el Instructor Loki y compañía empiezan a contestar a las consultas que sugieren la hipótesis de que algo de esto logre llegar a ese lado del océano.

Julio de 1988 es un mes fundamental en el desarrollo de publicación de tradicionales Marvel en España, en tanto que marca la aparición de 2 compilaciones fundamentadas en este término. Por una parte, disponemos la citada Classic X-Men, que dejaría a la afición contemplar el «vacío» que existe entre los números uno y 2 de la serie de la Patrulla-X en Fòrum. Tengamos en cuenta que el primero recobraba Segunda génesis, la aventura fundacional de la segunda alineación del conjunto, al tiempo que el segundo brincaba a la marcha de Cíclope tras la desaparición de Jean, que marcaba el comienzo de la etapa nueva. La saga de Fénix Fosca, en tantas ocasiones publicada a lo largo de estos años, había sido editada por Atravieso, pero era prácticamente irrealizable de hallar. La versión de españa llegaría justo hasta esta mítica aventura, para después linkear con la segunda edición de La Patrulla-X de Fòrum. Entonces, la edición yanqui no tenía historias de complemento y no tenía mucho más novedad que una exclusiva portada. Por otra parte, hace aparición asimismo ese mes el primer número de Clàssics Marvel, una cabecera antológica donde Forum recobraría arcos argumentales de múltiples series, caracterizados por ser instantes escenciales en la crónica de la vivienda de las ideas. Aventuras extensamente referencias, homenajeadas o copiadas; historias que marcaron quienes las escribieron y quienes las leyeron; al fin y al cabo, tradicionales básicos. La lista de aventuras recuperadas es el más destacable razonamiento con el que se puede sostener esta afirmación:

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