personajes en la vida reallas aventuras de peabody y sherman

Contenta como perro con 2 colas y con una espontaneidad de pequeña, antes de ingresar en la salón para poder ver Las aventuras de Peabody y Sherman abarroté mi cartera de todo género de gominolas que adquirí en los aledaños del Abarco y comí con exactamente la misma voracidad de los otros chicos que me rodeaban. El bajonazo asistió a aumentar mi nivel de glotonería. Hubiese debido ver o no todo lo mencionado, la experiencia resultó ser una entretenida conjugación entre goce puro y análisis metódico de los hechos, que son bastantes y muy complejos. Por el hecho de que sin perder jamás su espíritu de película didáctica y lúdica, las aventuras que atraviesan sus personajes principales abordan de manera visible la adopción homoparental, los choques culturales y también ideológicos, la pelea de poder entre los sexos, el sentido de pertenencia y la identidad.

Mr. Peabody representa al gay maduro y soltero con poder de compra que consigue adoptar a un niño en un USA que todavía está expresamente fragmentado sobre esto; en múltiples estados prosiguen estando leyes contra la homosexualidad. Es un ser ‘diferente’ asimilado por otra clase si bien con algunos límites de aceptación nacidos desde el prejuicio. Personificando a la mitad retrógrada está Mrs. Gruñón, una consejera escolar que procurará probar a toda costa que un perro es una pésima predominación para la crianza de un chaval. De cualquier manera, Peabody vive en un colosal Pent House ubicado en lo mucho más prominente de un edificio en Novedosa York, donde la adopción es legal. Ejerce yoga, sabe cocinar, tiene una magnífica sabiduría y un gusto delicioso para los pequeños bienestares. A lo largo de su presentación nos dice que desde chaval sabía que no encajaba, y en el exacto momento de que lo afirma un primer chato en forma de flashback sitúa la cabeza del joven Peabody al lado del trasero de otro perro, del que no observamos solamente. La insistencia con el trasero como símbolo de salvación es evidente durante toda la película. Frente mucho más de una situación arriesgada, la única solución viable es la fuga anal.

Un cambio de valores en el cine de animación

«Las aventuras de Peabody y Sherman» es una película apuntada por Rob Minkoff que cambia radicalmente los valores morales que refleja frecuentemente el cine de animación.

Leticia Porto Pedrosa, doctora y también estudiosa de la Facultad Complutense de La capital española, ha constatado en una investigación que en las películas infantiles de Pixar y Disney los temas mucho más repetidos son la amistad (21,4%) y la crueldad (16,6%). Entre los valores positivos asimismo se muestran en los 12 largos analizados por la especialista el cariño, la amabilidad, el deber, la lealtad, la humildad, la igualdad, el respeto, la compromiso, la solidaridad, la superación personal, la valentía y la realidad. No obstante, falta entre los mucho más relevantes del tándem compuesto por Mr.Peabody y Sherman: el intelecto. El elogio al conocimiento hace aparición en el largometraje desde el principio, en el momento en que Peabody sale con un libro en sus manos, y sigue durante la película con los viajes en el tiempo que el perro organiza para instruir Historia a su hijo.

Otras películas de interés

UP una aventura de altura La era del hielo – Película para pequeños sobre la autonomía y la amistad Brave «Valeroso» – Mis películas preferidas Las aventuras de Peabody y Sherman – Mis películas preferidas Click para twittear © 2022 ▷ Forma y Aprende ➡➤ Mis películas preferidas por Celia Rodríguez Ruiz | Sicóloga y Pedagoga @educa_aprende 

Deja un comentario