las aventuras de nono que supone para la escuela moderna

La reforma de la Ley orgánica de educación que entra en acción con el comienzo del actual año deja de lado la laicidad en la escuela y prosigue dando importancia a la religión. No obstante, la escuela laica existe en Extremadura desde finales del siglo XIX, muy relacionada a masones y ácratas.

Joan Puig i Elías1, de quien da novedad Ferrán Sánchez Agustí en su libro El maquis anarquista. De Toulouse a Barcelona por los Pirineos, fue un profesor racionalista nativo de Sallent de Llobregat en 1898 que se formó en los primeros años del novecientos en el Centro Sallentí de Enseñanza Laica “la escuela de los sindéu”, donde los pequeños y pequeñas daban los buenos días de manera unísona en el momento en que entraba el instructor con un “¡NO HAY DIOS!”, a eso que el enseñante respondía: “¡NUNCA LO HA HABIDO!”.

De la teoría a la práctica. Vivencias de pedagogía libertaria en Cataluña

Esta primera aproximación teorética, que resalta los elementos importante de las distintas teorías y de las distintas contribuciones al término general de educación libertaria, nos servirá de base para ingresar en las apps prácticas y poner el enfoque en las vivencias específicas llevadas a cabo en Cataluña en el primer tercio del siglo XX.

Me ha semejado esencial estudiar de dónde ha sacado la experiencia catalana las bases ideológicas, y de qué forma ha influido un contexto conveniente. El monopolio por la parte de la Iglesia de los centros de instrucción había fomentado en la segunda mitad del siglo XIX la creación de liceos y centros obreros, en un comienzo republicanos o federales, donde se mezclaban distintas tendencias políticas, que funcionaban como centros de capacitación. Esta tradición ateneística en Cataluña formaba un esfuerzo de asociacionismo plural que se proponía llegar a extensas capas de población y dar a conocer entendimientos de todo género (desde leer y redactar hasta entendimientos especialistas y científicos) pero más que nada se planteaba la creación de una conciencia civil promoviendo la discusión y análisis. Los sentimientos de anticlericalismo y antiestatalismo asimismo se reflejan en una tradición de academias laicas en Cataluña, fomentadas por una reforma escolar, el plan Gabarró, realizado a fines del siglo XIX. Este es el lote donde se lleva a cabo la experiencia mucho más conocida, la Escuela Actualizada, que es un punto de referencia obligado a la pedagogía catalana y también en todo el mundo y que va a ofrecer un grupo teorético que se amolda a la perfección a la ideología anarquista.

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