las aventuras de la china iron análisis de la obra

Las aventuras de China Iron (Literatura Random House, 2017) es un libro en varios libros. Premiada y ovacionada por la crítica, la novela de Gabriela Cabezón Cámara nos sugiere ir a ingresar en el planeta de China como en un caleidoscopio: por una parte, la obra dialoga con Martín Fierro, reelaborando el género gauchesco para integrar la voz de la mujer. Por otro lado, incluye esta voz desde las disidencias, lo que deja meditar la obra desde una lectura feminista con visión LGTB. Y asimismo es una novela de viajes por la Argentina del siglo XIX, donde las personajes principales y nuestro paisaje se convierten conforme atraviesan el sendero. Lo mismo sucede al leer la autora: los que entran en su cosmos, difícilmente van iguales.

Repensar el canon

Migramos para no estar jamás en el sitio que aguardan que estemos

La literatura que redacta Gabriela Cabezón Cámara hunde sus raíces en el barro y la raíz. Edifica entramados de precaución y mundos probables por medio de la exploración de individuos impronunciables para el canon: pobres, putas, travestís, lesbianas, asilados, chinas, indias, bestias. Estos mundos se construyen con la fuerza de una trama familiar bastarda que hace reventar la consanguinidad y la heteronorma. Las aventuras de China Iron es un artículo que, como enorme poema, ofrece una refundación. La imaginación de Gabriela Cabezón Cámara se adentra en los territorios de la pampa argentina, donde la gauchesca se cuajó como género literario que relataba y representaba la epopeya de la construcción nacional. La autora deconstruye el sentido del poema desde una observación queer. La personaje principal de Las Aventuras es China, la mujer de Fierro, el gaucho de los versos de la épica masculinista de Hernández. La trama de la novela relata la fuga de China de su entramado de ultraje y sumisión en la relación con el gaucho Fierro, el acercamiento con una mujer, Liz, el hallazgo de una exclusiva subjetividad, apartada de la heterosexual . En la fuga, la voz en off recita:

La carne, tan frágil la carne, tan susceptible de azares violentos

Sobre la autora

Gabriela Cabezón Cámara es autora de la novela La Virgen Cabeza (2009), publicada asimismo en Reino Unido, de las novatas Le viste la cara a Dios (2011) y Romance de la Negra Rubia (2014); de las novelas gráficas Beya (Le viste la cara a Dios) (2011) y Y su desposeo fue una muchedumbre (2015) -ilustradas por Iñaki Echeverría-, y de los cuentos Sacrificios (2015).

Estudió Letras en la UBA. En 2013, fue autora habitante en la Facultad de California en Berkeley, California. Desde ese momento regula talleres y clínicas de escritura. Trabajó como editora cultural de Clarín y ha cooperado con el blog de Eterna Cadencia y la gaceta Anfibia. Hoy en día, ejercita el periodismo de manera sin dependencia en Página/12 y Fierro.

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