en 1968 se publica la última aventura del capitán trueno

Amigos leyentes: Quisiese presentarlos el día de hoy (mediante Signo Editores), a un amigo muy amado para mí, que hace varios, muchos años que conozco… ¡Mucho más de cincuenta años, fíjense! Lo interesante es que no es un viejo carcamal, ¡qué va…! Está mucho más impante que una rosa y no matándole (‘El último combate’) deja de resucitar. Al comienzo de nuestra amistad yo supuse que nuestra relación sería algo efímero, pasajero, como sucede frecuentemente. En verdad, como me ocurrió a mí. ¡Pero no fué de este modo! ¿Por qué razón…? Me lo he preguntado con frecuencia y jamás encontré la contestación. Y lo interesante es que esto no sucede solo conmigo, sino más bien asimismo con muchas personas. Es como aquel perseverante personaje de las mil y una noches quien, con la explicación de que es viejo, sube a la espalda de otro que, por más que lo intente, no se le puede eliminar de encima. ¿Saben de quién hablo? Ya que del Capitán Trueno. Fíjese: pasaron mucho más de CINCUENTA años, y todavía hablo.

Estas expresiones firmadas por el escritor de guiones Víctor Mora sirven de prólogo al primer volumen de ‘El Capitán Trueno’, en el que se recogen las cincuenta primeras historias que se han publicado sobre el personaje en la compilación Dan, en desde 1956, la que se editaba en cuadernillos apaisados ​​de 12 páginas y con salida semanal, al precio de 1,25 pesetas. De esta manera, la primera aventura del tomo es ‘¡A sangre y fuego!’, al tiempo que en último rincón estamos con ‘El cementerio flotante’.

Alén del papel

El capitán Trueno traspasó las fronteras del papel, inspiró canciones, quizás la mucho más conocida sea el tema que llevó al conjunto Asfalto a las primordiales listas de la radio. Miguel Bosé asimismo le cantó al aventurero que, por edad, seguramente le va a haber acompañado en su niñez. Nuestro héroe puede alardear de haber protagonizado una sucesión de sellos que emitió correos en 1995, de haber cedido su nombre a la callejera madrileña, de ser personaje principal de juegos familiares, aun de tener una Asociación de Amigos del capitán Trueno.

La Fundación Mercedes Calles y Carlos Ballestero (Cáceres) acoge una exposición que exhibe las historietas infantiles con las que múltiples generaciones aprendieron a leer y que se transformaron en compañeras leales de aventuras y sueños. Comisariada por Antoni Guiral y estructurada por el Museu ABC, el visitante recorrerá desde 1917, año del nacimiento de TBO, hasta 1977, fecha donde se publica Totem. Hasta el 6 de enero

Historietas del cómic. 1917-1977 es la primera exposición encargada de la historia del cómic que se hizo en España y que ha podido verse en La capital de españa. Estructurada por el Museu ABC, un centro expositivo que tiene entre sus propósitos estudiar, dar a conocer y fomentar todas y cada una de las disciplinas que están en torno al dibujo y la ilustración, ha contado con la colaboración de la Obra Popular ”la Caixa”. Una historia que comenzó en 1917 con la publicación en Barcelona de TBO, el primer cómic infantil y juvenil, con el que múltiples generaciones aprendieron a leer y que se transformaron en leales compañeros de aventuras y sueños.

<p id="caption-attachment-58819" Sobre estas líneas, TBO, almanaque humorístico de 1971. Arriba, de izquierda a derecha, Lucrecia de Baena, Mortadelo y Filemón de Ibáñez y Zipi Zape de Escobar.

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