diferencia entre aventuras y leyendas de la marca del este

Los juegos de Assassin’s Creed se han sumergido en esenciales instantes de la civilización humana, y cada título raras veces atraviesa los caminos. Fuera de los huevos de pascua y mientes a los héroes que asistieron a mudar la historia, los primordiales personajes principales de Assassin’s Creed jamás han compartido exactamente el mismo lugar, pero Ubisoft está a puntito de mudar esto con su primera Crossover Story.

Desde mañana, este DLC gratis va a estar libre para bajar y jugar con una historia en Assassin’s Creed Odyssey y otra en Assassin’s Creed Valhalla. O sea todo cuanto tienen que entender y de qué manera Ubisoft lo diseñó para juntar el espacio entre 2 de sus juegos mucho más esenciales de Assassin’s Creed.

Articulo-etapa en Mongolia Bike Challengue

Tras comer toca conocer a nuestros amigos de +Quebici por; primero recibir nuestra recompensa, un reconfortante masaje de descarga en el que nos tratan todos y cada uno de los músculos que mucho más padecen a lo largo de las largas etapas, desde el pelo hasta los pies. En mi caso, ponen particular énfasis en la rodilla, tratándola de manera cuidadosa y vendándola con T-tape, el que efectuó un trabajo de contención fabuloso a lo largo de los 6 días. Y segundo, dejarle nuestra bicicleta al mecánico a fin de que asimismo le dé su digna recompensa, un óptimo lavado, engrase y revisión completa para confirmarnos su confiabilidad en la próxima día. Tras poner los músculos en su ubicación, viene lo destacado de estas carreras, las convivencias en los campamentos, que en contraste a otras pruebas que se duerme en hoteles, aquí el espíritu aventurero le deja saber mejor al resto de corredores venidos de todo el planeta, tal como adentrarte en la exótica cultura mongol, delirarte apaciblemente con las sensacionales vistas que cubren el campamento, o deleitarte con las puestas de sol que van a dar paso a la majestuosidad de la noche , acompañada de la inexistente polución luminosa que te deja contemplar el esplendor del firmamento. La noche, pese a estar en verano, está fría y debemos abrigarnos bien para reposar, no sin antes regresar a elaborar todos y cada uno de los «trastos» precisos para mañana. Lúcida un nuevo día y nos ponemos en marcha con los fotones del sol que se marchan abriendo paso entre en densa niebla que abraza el valle donde estamos. No lejísimos de nuestras tiendas, observamos de qué forma con los primeros fotones del sol, varios pastores sueltan un rebaño de caballos que habían recogido el día antes. Y tras él se muestran unos pequeños montados a caballo y llevando uno o 2 de reata; ellos igual que nosotros, van a salir a realizar unos kms para entrenar, Derni Mongol, la carrera de caballo si más esencial del país se aproxima y hay que afinar a monturas. Nos dan la salida y velozmente ascendemos hacia la grandiosa escultura de Gengis Khan. Es increíble pasar a su lado y poder contemplar su excelencia tan cerca, y sucede que sus X metros de altura y la luz del material X la hacen aparente en múltiples kms. Superados los primeros repetidos de nueve rodeados de prados, nos adentramos en una llanura llana donde la definición de inmensidad queda acotada hasta la llegada de nuestros ojos. A lo largo de decenas y decenas de kms navegamos a solas con la única compañía de nuestros oponentes amigos, sin un alma que se dé cuenta de nuestra presencia. No observamos árboles, no animales en esta ocasión, solo yerba verde vertiendo vida con la compañía de alguna tímida sombra en el suelo, causada por alguna nube arriesgada que se atreve a llevar a cabo acto de presencia en el interminable cielo azul. Tras 2 horas pedaleando al fin percibimos rehendijas de civilización; una carretera que debemos atravesar para, nuevamente, regresar al campamento donde dormimos ayer por la noche. Al llegar a misión repetimos ritual, pero el día de hoy nos cuesta mucho más llevarlo a cabo todo, los kms y el ritmo de competición no disculpan. Al anochecer observamos como nuevamente, todos el ganado regresa a sus vallas/cuadros para, exactamente la misma nosotros, poder reposar.

Se lúcida el tercer día y nuevamente un sol brillante nos recibe. Nos encontramos teniendo bastante fortuna con la climatología y con muchas ganas encaramos la etapa reina, 125 kms y 2.700 m D+ El día de hoy cruzaremos múltiples bosques que romperán con la monotonía de las llanuras, donde acorde nos adentramos, el sol se perderá entre las ramas de frondosos árboles, y sus pobladas copas, y en las que en ocasiones parecerá que obscurece frente la carencia de luz. Y de ahí que, vamos a deber comenzar a usar desarrollos que hasta la actualidad no habían sido precisos, puesto que las llanuras dieron paso a las fuertes atentos ahora los inacabables puertos que van a hacer exprimirnos al límite. Tal como las veloces bajadas en las que frenos y suspensiones deberán trabajar al límite desempeño para eludir sustos. Y sucede que está aquí, en estas bajadas, en el momento en que comenzamos a conocer las primeras piedras, prácticamente inexistentes hasta la actualidad. Una vez coronados los 2 primeros puertos del día, avanzamos paralelos a un río para, llegados al avituallamiento, atravesar el cauce por un puente de madera para proseguir la marcha en exactamente el mismo sentido, pero por la otra orilla. Múltiples kms de entretenidos bumpimg con varios charcos estiran al conjunto que persigue a los 2 escapados que arrancaron desde salida a solas. En múltiples oportunidades debemos echar nuestras bicicletas en el hombro para atravesar múltiples ríos, los que nos llegan sobre la cintura, con una muy, muy fuerte corriente que en ocasiones nos hace prácticamente perder la estabilidad y, que su fría y transparente agua nos deja las piernas gandulas para regresar a ponerlas en marcha. Al llegar a misión, lo hacemos en un campamento mágico, ya que exactamente el mismo río que nos había estado torturando con sus heladas aguas, en este momento nos obsequia una estampa digna de postal, con las tiendas de campañas campings sobre su orilla, un bosque en el otro margen del río y una montaña que próximamente nos va a dar sombra en el momento en que el sol comience a ponerse.

Qué comprendo yo por aventura

Estudios sicológicos como este nos aseguran que debemos recordar mejor acontecimientos que tengan una alta carga sensible, tanto efectiva como negativa.

El nacimiento de un hijo, nuestra graduación o la desaparición de un individuo cercano son instantes que probablemente jamás se nos olvidarán. Pero (afortunadamente o lamentablemente) este género de ocasiones recordables son muy pocas.

Hasta el 20 de junio

Esta es una campaña fácil con un propósito claro: sacar adelante una edición de esta novela, primera en lo que me agrada llamar «El Período de Giruzkar», que prosigue las aventuras de los 4 de Largo invierno en esa zona.

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